JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO HA PUBLICADO EN “EL ÚLTIMO REBUSCO DE PAPELES” (QUINTA PARTE DE LA “MISCELÁNEA ERUDITA“), (EDICIÓN DEL AUTOR. COLABORA REAL ACADEMIA ALFONSO X. 2020. 99 PÁGS.), TRES ARTÍCULOS SOBRE EDUARDO ROSALES

“Una desconocida pintura de Rosales en el Fondo Cultural Espín Rael, de Córdoba” (págs. 37-49).

“Es un retrato de Rosales sin duda, como intuyó con acierto de buen catador artístico Espín Rael. Su severo empaque, su economía cromática, su espléndida suficiencia obstinada e irreductible nos lo dicen. Solo una elementalidad e ingenuidad de crítica ignara, por exceso, quizá, de reflexión estética podría argüir lo imposible aquí del solo goce de pintar y lo posible de rehusar al que contempla el derecho a dejarse simplemente complacer por lo dejado en el lienzo.

Pero si así entendemos la austeridad rosalesca es porque hay que continuar la deliberación y, sobre todo, con la educación estética de los que miran pintura en los museos.Rosales, ya lo dijo hace muchos años Chacón Enríquez, es un pintor para pocos.Sobre todo por su singular cualidad de interpretación, por la amplitud de su factura y la impresión, vista de cerca su Pintura, de inconclusa descomposición rembranesca.

En el Museo Nacional del Prado, en la Sala dedicada a Rosales, cabe contemplar el retrato ante citado de Pinelli y el de Conchita Serrano, condesa de Santovenia. En este todo está logrado con el color, y Rosales no se ha detenido en el detalle, en la rectificación, en la insistencia. Como si hubiera sido hecho -cual el desnudo de mujer- con empaste único y de una sola vez. En aquel, por el contrario, hay un concepto sintético de humanidad liberada y estremecida en coyuntura más de artista que de vate. La absorbente elegancia atraída por el color y la plenitud de simpatía se han convertido en una formulación de sequedad sin ambages, con todo el peso de la admonición y del arrepentimiento.

El hombre de la pipa tiene, también, todo el derecho de ser reconocido públicamente en la llama viva de su ascetismo espiritual, suficientemente sincero y ardoroso”. (págs. 44-45).

El hombre de la pipa
El hombre de la pipa

“Un modelo no tenido en cuenta para la muerte de Lucrecia, de Rosales” (Páginas 49-59).

El escritor quiere ver influencia en el brazo de Lucrecia que pintó Rosales, en la obra litográfica de Domingo Valdivieso Henarejos, realizada para ilustrar la obra cervantina “la fuerza de la sangre”.

La fuerza de la sangre
La fuerza de la sangre

Para otras teorías sobre las influencias en el famoso brazo de Lucrecia, léase la obra de Luis Rubio Gil “La muerte de Lucrecia” (págs. 45 y siguientes). “Breves reflexiones finales”, en www.pintorrosales.es/libros), descarga gratuita. Demasiados son los que desde que se pintó el cuadro han querido ser los que descubren posibles inspiradores del brazo de Lucrecia.Incluso un crítico le acusó de plagio.

“Una visión sesgada de la exposición Nacional de Bellas Artes de 1871” (págs. 61-73). Lamenta el autor que “Las Novedades” de 1871 en su crítica de la Exposición Nacional de Bellas Artes no cite, el cronista, las obras de Rosales.

Luis Rubio Gil

Enero 2021