Primer monumento erigido a Eduardo Rosales
   
 

En mayo de 1884 se erigieron dos estatuas de piedra que representaban a Fortuny y a Rosales, instaladas ante la fachada del templo-taller que los hermanos Masriera habían edificado en la calle barcelonesa de Bailen, 72. El edificio hoy se conserva dedicado a otros usos. Las estatuas desaparecieron y un gran estudioso de los Masriera como Francesc M. Quillez i Corella, afirma que desconoce el paradero actual de las dos estatuas. Por fotografías de 1916 sabemos que en esas fechas decoraban la zona del atrio sin que pueda precisar cuando desaparecieron.

 
Grabados de estas esculturas, realizadas por Josep Reynés, fueron reproducidas en varias revistas de la época como La Ilustració Catalana (15.11.1884). Los que reproducimos son las publicadas por La Ilustración Artística (7.julio.1884 nº 132, págs. 221, 222 y 223)
El texto que copiamos es el que añade la citada revista en la página 218.

"NUESTROS GRABADOS

Vista Exterior del taller de los Sres. Masriera
En el ensanche de Barcelona

Los Sres. Masriera no se limitan al número de esos pintores que se limitan a pintar buenos cuadros y a invertir su producto a títulos del 4 por 100 ó a tierras de pan llevar, como pudiera un mercader gallego, sea dicho sin ofensa a los laboriosos y honrados hijos de Galicia. Nuestros paisanos Masriera rinden ferviente culto al arte que profesan; y todo culto necesita un templo, han confiado al arquitecto Sr. Vilaseca la traza y dirección de este templo, que honra no menos a su autor que a sus propietarios.

A simple vista de ese edificio, que imita las elegantes y sencillas cuanto elegantes líneas de la más pura arquitectura griega, se adivina que únicamente puede haber sido construido para honrar al genio, con lo cual han estado más en lo cierto que los autores de la Magdalena y la Bolsa de Paris, de los que nadie presumirá que el primero sea un templo católico y el segundo un lugar de contratación.

La evocación de Grecia ó no tener razón de ser en nuestros días, ó a de ser correlativa de la idea de la ciencia y del arte, del arte sobre todo; porque si de algo caracteriza el espíritu del pueblo griego es su admiración, su respeto, su entusiasmo por lo bello, que trasciende a su vida pública y privada, a su manera de ser, de obrar y hasta de legislar.

Y si alguna duda pudiera caber respecto del arte a que se rinde culto en el interior del taller de los Sres. Masriera, ahí están en su ancho vestíbulo, las estatuas de Fortuny y de Rosales, nuestros dos grandes pintores contemporáneos, de pie sobre el pedestal de la gloria y destellando rayos de ella en el interior de ese santuario de arte, donde se pintan lienzos como el de María Magdala.

Felicitamos a los Sres. Masriera, no precisamente porque han tenido medios materiales para acreditar su buen gusto, sino porque a la vista de esa agradable construcción y conocido su objeto, hay que convenir que nuestra querida Barcelona produce indistintamente palacios de la industria que se llaman fábricas y palacios del arte que se llaman talleres."

 

Luis Rubio Gil

diciembre 2002

 
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