LAS DESTINATARIAS DE UNA CARTA DE ROSALES

El Museo Nacional del Prado en la subasta de Durán del 27, diciembre de 2018, adquirió una carta de Eduardo Rosales fechada el 27 de agosto de 1859 dirigido el sobre a Dª Josefa González, calle Mayor, 1, entresuelo, Madrid, y que encabeza: “Mis muy apreciables amigas Josefina y Dolores…”

Llevados a aportar datos para el mayor conocimiento del pintor en la totalidad de su vida, quisimos investigar quienes eran las destinatarias de su misiva, recurrimos al Archivo de Villa y en los empadronamientos [Estadística 4-494-3] del 1 de enero de 1859, encontramos dos hojas referentes al nº 1, de la calle Mayor de Madrid. En la primera hoja leemos: “Casa: número 1. Cuarto: café. Inquilino: Baltasar González. Alquiler mensual de la habitación: 4.000 reales”. La segunda hoja recoge los habitantes del entresuelo, D. Baltasar González, Dª Manuela Sánchez, Dª Dolores González, Dª Josefa González, y tres personas más que figuran como “sirvientes”. Profesión u oficio de los dos primeros inscritos es de “camarero”. Sin duda, Baltasar, de Oviedo y Manuela, de Casa Rubios era el matrimonio padres de Dolores y Josefa, destinatarias de la carta del pintor, cuyo contenido hemos transcrito en esta página web.  

Las destinatarias pues eran hijas de Baltasar González y Dª Manuela Sánchez, dueños del “Café del Comercio. Dolores nació el 3 de mayo de 1838 y Josefa el 18 de septiembre de 1836 ambas eran madrileñas. Rosales había nacido el 4 de noviembre de 1836. El café que regentaba D. Baltasar era el llamado Café del Comercio que a mediados de 1850 sustituyó al café Nuevo de Pombo y que más tarde sería sustituido por el café Lisboa. El café estaba en las llamadas Casas de Cordero.

Rosales siguió la amistad con Josefa y dolores, Hijas del dueño del Café de Comercio que debía frecuentar antes y después de su partida a Roma en 1857 junto al pintor Luis Álvarez al que cita en la carta como cita igualmente a Vicente Palmaroli y a Alejo Vera, que estaban en Roma y eran conocidos por las destinatarias de la carta. Demuestra su confianza en ellas al darles las señas del domicilio de sus tíos y agradece que les visiten.
Cuando Rosales volvió a Madrid en 1864 para la Exposición Nacional de Bellas Artes, se hospedó en la Calle Mayor, nº12. Dado el carácter de Rosales siempre fiel en la amistad debió seguir la amistad con Dolores y Josefa y seguiría frecuentando, junto a sus amigos pintores, el Café del Comercio.

Por nuestra parte hemos investigado en el Archivo de Villa todas las posibilidades para averiguar el nombre de café en el que trabajó D. Baltasar González. En el Archivo de Villa, (Expediente 11-18-197) existe un documento fechado en Madrid del 8 de febrero de 1897 en el que Mariano Astiz Barcena, como dueño del café Lisboa, pide al Alcalde, que careciendo de licencia de apertura se le otorgue, pues lleva abierto 48 años. (Incluimos el documento). Existe otro expediente (14-104-26) en el Archivo de Villa de 1903 sobre el café Lisboa, firmado por José Álvarez.

En la azotea del edificio, en 1881, se instaló la primera central telefónica de Madrid.

Hoy en lo que fue el Café Lisboa se encuentra un negocio de juego de la firma: “Luckia. Apuestas Slots” que ocupa tres espacios de la fachada los cuatro restantes los ocupa un Mc Donald´s.

Las Casas de Cordero ocupaban la calle Mayor 1, Calle de Esparteros 3 y 5 con vuelta a la calle del Marqués viudo de Pontejos 2, con vuelta a la plaza de Pontejos 2 y con vuelta a la calle de Correos 2 y fueron construidas entre 1842 y 1845. El edificio construido como viviendas (cien apartamentos) fue el primero que con este fin se construyó en Madrid. Consta de cuatro alturas sobre planta baja. Los bajos se dedicaron a locales comerciales. Los de la izquierda fueron ocupados por la fonda “ La Vizcaína” y los de la derecha por cafeterías.

El citado edificio que hoy se conserva, fue terminado de construir en 1846 como recuerda un medallón en el lado derecho de la puerta de entrada al edificio, mientras que en el medallón de la izquierda leemos las iniciales “J. M. M.” seguramente las correspondientes a Juan Manuel Manzanedo González, duque de Santoña, que compró el edificio en 1850.

El arquitecto fue Juan José Sánchez Pescador. Hay una placa (a la izqda.) que recuerda la historia de lugar: “En este lugar estuvo desde 1547 el monasterio de San Felipe, célebre por sus gradas o mentidero: De donde salían las nuevas antes que los sucesos”. A la derecha otra recuerda que: “Aquí estuvo la fonda de la Vizcaína donde residió en 1862 Hans Christian Andersen según escribió en su diario”. También se alojó en esta fonda, situada en los bajos del edificio, el viajero inglés William George Clark que escribió: “Gazpacho or summer months in Spain”. En la esquina con Esparteros está en piedra labrada el escudo de Santiago Alonso Cordero que fue su propietario.

El nombre de “Casas de Cordero” se debe al primer propietario que mandó construir el edificio sobre el solar del Monasterio de San Felipe que fundado en 1546 ocupaba el lugar en el que se levantaron las citadas Casas de Cordero o del Maragato, (él personaje iba vestido con el traje típico de la Magaratería) y que en estado ruinoso fue derruido y el Ayuntamiento sacó a subasta. El comprador era diputado por León, senador y alcalde constitucional de Madrid y  era propietario de “Diligencias del Norte y Mediodía de España” cuya sede fue precisamente la calle Mayor, 1. Durante el gobierno de Narváez fue condenado a muerte por incitar a la sedición pero logró exiliarse en Oporto (Portugal) volviendo en 1845.

Santiago Alonso Cordero (1793-1865) fue, según se decía, premiado en la lotería con una importante cantidad de dinero al apostar a “combinaciones muy diversas de números”. El Ministerio de Hacienda tuvo que abonarle a plazos el citado premio: Por aquel entonces y debido a la ley de desamortización de Mendizábal, el solar de San Felipe salió a subasta que Cordero adquirió por 17 millones de reales de vellón, que el Estado debería descontar del premio.

El edificio contó con una “casa de baños”, muy famosa en su tiempo. Después en 1869 se abriría el “Bazar de la Unión” que duró hasta 1954.

En el blog “Antiguos cafés de Madrid y otras cosas de la Villa” de M.R. Giménez se nos indica que: “Uno de los primeros negocios establecido en las Casas del Cordero, fue, como no el café nuevo de Pombo, que tuvo local reservado antes de finalizar el edificio. Pero con este nombre el negocio no duró mucho tiempo y el mismo local se inauguró después el Café del Comercio que en 1875 se vende y pasa a abrirse con el título de café de Lisboa”.

Para la interesante historia del Monasterio de San Felipe El Real hay abundante bibliografía en libros sobre Madrid y en internet.

Luis Rubio Gil

No sería aventurado identificar a dolores y Josefa González, destinatarias de la carta de Rosales del 27 de Agosto de 1859, los dos magníficos dibujos que reproducimos.
Destinatarias Carta de Rosales

RETRATO DE MUCHACHA JOVEN, 1861
Lápiz/papel, 23,7 x 17,7 cm.
Estampilla de E. Rosales (áng. sup. izdo.), Letra autógrafa de Rosales: «24 nov. 1861» (centro dcho.)
Firma de Carlota Rosales y Gabriel Maureta (áng. inf. izdo.).
Colección particular.


Destinatarias Carta de Rosales

RETRATO DE MUJER, 1861Lápiz/papel, 18 x 23 cm.
Letra autógrafa de Rosales: «23 Nov./1861», (centro dcho.)
Colección particular.

La Ilustración Periódico Universal

La Ilustración Periódico Universal - 15 de Septiembre de 1849. Aspecto de la Puerta del Sol y calle Mayor nº 1 con el Café Nuevo de Pombo que después fue Café del Comercio y luego Café Lisboa

Calle Mayor nº1

Calle Mayor nº1. Los tres primeros locales de la derecha fueron ocupados en el siglo XIX por el Café Nuevo de Pombo luego por el Café del Comercio y Finalmente por el Café Lisboa

Empadronamiento

Empadronamiento

Empadronamiento


Luis Rubio Gil

Junio 2019